Relación entre la concentración de hemoglobina en la madre y el peso del recién nacido en diferentes grupos étnicos.
Philip
Steer, professor,a M Ash Alam, medical student,b Jane Wadsworth, senior
lecturer,c Anne Welch, research assistant d
a Academic Department of Obstetrics and Gynaecology, Charing Cross and
Westminster Medical School, Chelsea and Westminster Hospital, London SW10
9NH, b St Bartholomew's Hospital Medical College, London EC1A 7BE, c
Academic Department of Public Health, St Mary's Hospital Medical School,
London W2 1PG, d Academic Department of Obstetrics and Gynaecology, St
Mary's Hospital Medical School, London W2 1PG
Objetivo:
Investigar la relación entre la concentración de hemoglobina durante el
embarazo y el peso del recién nacido, especialmente con el bajo peso al
nacer y los nacimientos pre término en diferentes grupos étnicos.
Diseño: Análisis retrospectivo de 153.602 embarazos en
mujeres de diferentes grupos étnicos y el peso al nacer de sus hijos. Los
datos fueron tomados una base de datos regional entre 1988-91. La medida de
hemoglobina tenida en cuenta fue la menor obtenida durante el embarazo.
Lugar: Región Noreste del Támesis.
Muestra: 115.262 mujeres blancas, 22.206 Indo-Paquistanís,
4.570 Afro-Caribeñas, 2642 mediterráneas, 3.905 mujeres negras Africanas,
2.351 orientales, and 2.666 de otros grupos étnicos.
Medidas: Se consideró bajo peso al nacer
(<2500>Resultados: La media del peso al nacer en niños de mujeres blancas
fue mayor con concentraciones de hemoglobina durante el embarazo menores de
85-95 g/l; la menor incidencia de bajo peso al nacer y de nacimientos
prematuros tuvo lugar en el grupo cuya concentración de hemoglobina durante
el embarazo fue menor de 95-105 g/l. En todos los grupos étnicos se observó
un patrón de resultados similar.
Conclusiones: La magnitud de la caída de los niveles de
hemoglobina durante el embarazo se relaciona con el peso del recién nacido;
la dificultad del organismo para mantener la concentración de hemoglobina
por debajo de los 105 g/l indica un incremento del riesgo de bajo peso al
nacer y de nacimiento prematuro. Este fenómeno se observa en todos los
grupos étnicos. Algunos grupos étnicos tienen mayores tasas de bajo peso al
nacer y de partos prematuros que las mujeres blancas, pero también
presentan mayores concentraciones de hemoglobina. El incremento de la tasa
de “anemia," no explica las mayores tasas de bajo peso al nacer que tienen
lugar con todo tipo de concentraciones de hemoglobina.
Ideas clave
-
El fallo del organismo para disminuir la concentración de hemoglobina durante el embarazo incrementa la incidencia de bajo peso al nacer y de nacimientos pre término
La administración rutinaria de complementos de hierro durante el embarazo es innecesaria en términos de desarrollo fetal en la mayoría de los embarazo. El volumen corpuscular medio podría ser un mejor indicador de la deficiencia de hierro en la madre, aunque sería necesario un estudio prospectivo al respecto.
Introducción
En un embarazo normal en el que no se
administra a la madre ningún suplemento de hierro, las concentraciones de
hemoglobina en la sangre materna bajan de niveles medios antes del embarazo
de 133 g/l hasta una media de 110 g/l a las 36 semanas.1
La concentración de hemoglobina desciende un poco antes de las semana 20;
se mantiene constante hasta la semana 30 y, después, desciende
paulatinamente
3 Por tanto, cualquier medida del nivel de hemoglobina realizada
después de la semana 20 es razonablemente representativa de la disminución
inducida por el embarazo. Si esta disminución puede considerarse o no
“anaemia” continúa siendo un tema controvertido. La Organización Mundial de
la Salud en su informe nutricional de 1972, sugirió que se puede considerar
que una mujer embarazada presenta anemia cuando sus concentraciones de
hemoglobina descienden por debajo de los 110 g/l4;
[…] Un reciente estudio de 8.684 mujeres embarazadas en Oxford (una de las
áreas de mayor afluencia de Reino Unido) sugirió que un 47% de mujeres
presentaba una deficiencia de hierro que tenía efectos adversos en el ratio
peso de la placenta/peso del recién nacido, que podría conducir a sufrir
hipertensión posteriormente.5
La suplementación con hierro y ácido fólico en mujeres embarazadas reduce
en un 5% la incidencia de niveles de hemoglobina inferiores a 110g/l.1
Por tanto, la profilaxis de rutina está comúnmente indicada
7 En contraste, una reciente revisión de 20 estudios aleatorios
controlados aportó como conclusión que “la suplementación de rutina no
tiene efectos detectables ni en la salud materna ni en la fetal ni, en
particular, en prevenir los nacimientos prematuros, el bajo peso al nacer o
la morbilidad neonatal. Los datos disponibles provenientes de estudios
clínicos no aportan ninguna evidencia que apoye la suplementación rutinaria
de hierro frente a la suplementación selectiva. […] La suplementación
rutinaria debería garantizarse, únicamente, en aquellos casos en los que la
deficiencia de hierro en la población sea habitual."8
[…]
Discusión
Nuestro estudio muestra la fuerte asociación entre el peso al nacer y la
concentración de hemoglobina durante el embarazo. No sólo se produce un
incremento de entre 5 y 7 veces en los nacimientos prematuros y en los
bebés de bajo peso si la menor concentración de hemoglobina durante el
embarazo se mantuvo por encima de los 145 g/l sino que las concentraciones
de hemoglobinas asociadas a un mayor peso fetal (86-95 g/l) fueron menores
de lo que comúnmente se aprecia. El peso fetal es, por sí sólo, el
determinante más importante de la mortalidad durante el primer año de vida,9
y parece ser un buen indicador de la eficiencia de una mujer para
“mantener” al feto, Según este criterio, una disminución del nivel de
hemoglobina por debajo de los 100 g/l en el segundo trimestre pare ser
óptima. Este hecho refleja, probablemente, una buena expansión/aumento del
volumen de plasma.10
11 Los fallos del nivel de hemoglobina para descender por debajo de
unos niveles “óptimos” se asocian también con un aumento del riesgo de pre-eclampsia,12
el nacimiento de niños de menor edad gestacional,12
13
14
15
16
17 y el nacimiento prematuro.9
18 […] El mecanismo por el cual la expansion del volumen de plasma
favorece el crecimiento fetal todavía se desconoce, pero podría consistir
en una reducción de la viscosidad de la sangre, favoreciendo su circulación
a una menor velocidad en el espacio entre los vasos sanguíneos de la madre
y el feto.
Las concentraciones de hemoglobina por debajo de los 95 g/l parecen ser
remarcablemente inocuas. Nuestro estudio muestra que, aunque las bajas
concentraciones de hemoglobina son más frecuentes en ciertos grupos
étnicos, especialmente en mujeres Africanas, Afro-Caribeñas, e Indo-Paquistanís,
ello no explica el incremento de nacimientos prematuros y bebés de bajo
peso en estos grupos, ya que persisten las mismas tas en los distintos
subgrupos con distintas concentraciones de hemoglobina. El peso al nacer y
la duración de la gestación están genéticamente programados para ser
distintos en estos grupos, y hay notables diferencias fisiológicas, por lo
que los peores resultados en término de mortalidad perinatal deberían ser
analizados en estudios más detallados acerca de la morbilidad neonatal.
Muchos autores han recalcado que debería prestarse más atención a los
niveles altos de hemoglobin durante el embarazo que a los bajos ,9
12
13
14
15
16
17
18 y algunos se han manifestado en contra del uso rutinario de
suplementos de hierro durante el embarazo.19
20
21 […]
Continúa siento posible que la anemia genuina (que no una baja
concentración de hemoglobina) tenga efectos adversos en el crecimiento
fetal, como sugieren Godfrey et al.5
Es necesaria, por tanto, una definición más específica. La ferritina no es
una medida útil, ya que también desciende notablemente durante el embarazo,
independientemente de que se de o no un suplemento de hierro.22
Sin embargo, el volumen corpuscular medio permanece constante,22
por lo que podría ser un indicador más robusto, aunque puede dar lugar a
confusión en caso del efecto macrocítico de una deficiencia simultánea de
folatos. Es necesario realizar estudios que relacionen las variables
propuestas con la función fetal y neonatal para reemplazar unas variables
engañosas por otras.
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