Cómo lidiar con las críticas cuando estás amamantando

Kelly Bonyata, IBCLC

(Extractado y traducido por Shamandala)

"...admitir tus decisiones puede significar aceptar que las suyas fueron incorrectas..."

 

Desafortunadamente, muchas madres tienen que enfrentarse tarde o temprano a alguna crítica acerca de su decisión de amamantar. Las críticas provenientes de “extraños” tienen lugar ocasionalmente, pero es más fácil enfrentarse a ellas porque no provienen de personas con las que tengamos que convivir. Las críticas de la familia y de personas cercanas pueden resultar más difíciles de manejar.

A veces las personas cercanas a ti—particularmente tus padres— sienten que cuando tomas decisiones acerca de la educación de tus hijos diferentes a las que ellos tomaron en su día, es un ataque personal a su particular manera de educar. Pueden llegar a sentir que admitir tus decisiones es aceptar que sus propias decisiones fueron erróneas. Puede ser de utilidad aclarar que tus decisiones no suponen un juicio de ninguna clase, sino el resultado de la diferente información disponible, en la que te basas a la hora de tomar decisiones sobre la educación de tus hijos y tu familia.

Ten siempre en cuenta que los familiares y amigos cercanos que hagan comentarios negativos acerca de la lactancia generalmente lo hacen porque se preocupan por ti y por tu hijo, aunque sus comentarios sean inapropiados o desinformados.

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Técnicas para responder a las críticas

Educar

Muchas personas simplemente no son conscientes de los beneficios de la lactancia para la madre y el niño. No saben que hay una gran cantidad de investigación que apoya el amamantamiento prolongado, especialmente en lo que a los beneficios en el ámbito de la salud se refiere. Puedes imprimir algún texto o artículo interesante a este respecto y tenerlo por casa (¡el baño es siempre un buen lugar!) Pide gentilmente a la persona que esté criticando que se lo lea, no para entablar una discusión, sino para que tenga en cuenta qué es beneficioso para tu hijo/a

Responde a cuestiones específicas

Intenta concretar cuál es el problema que le encuentran a amamantar, de este modo puedes responder a una cuestión específica o a una falta de información […]

Deja saber cómo te hacen sentir los comentarios

Quizá sea necesario hablar “con el corazón en la mano” con una persona  que esté continuamente criticando tu postura a favor de la lactancia maternal. Quizá a esa persona le venga bien conocer cómo os hacen sentir sus comentarios a ti y a tu hij@ (especialmente si el niño/a es mayor), y que quieres que dichos comentarios cesen. Los niños a menudo son más conscientes de lo que nosotros creemos y ese tipo de comentarios pueden hacerlos sentir confusos e incómodos. Sería conveniente que tus palabras lograran que esa/ persona/s en cuestión dejara de criticar, al menos en presencia de tu hij@.

Cita a una autoridad en la materia

Algunas personas pueden no escucharte a ti, pero hacer caso de un médico u otro profesional. Di que el pediatra del niño recomienda la lactancia prolongada. Si el pediatra es realmente pro-lactancia, invita a que esa persona te acompañe a una consulta. La Academia Americana de Pediatría recomienda la lactancia continuada por, al menos 12 meses o más, según los deseos y necesidades de ambos, madre y bebé. La OMS recomienda que los niños sean amamantados por, al menos, dos años.

Ríete de las críticas

Para algunas personas el sentido del humor puede ser un medio efectivo para contrarrestar las críticas. Podrías responder con algo del tipo: “ No te preocupes, no creo que tenga que seguir durmiendo con ella cuando se vaya a la universidad.”

Evita el tema

[…] Si el tema de la lactancia sale a colación, cambia de tema. Intenta irte a otra habitación a dar el pecho para minimizar el impacto de los comentario en tu hij@.

Haz del tema algo fuera de la incumbencia de los demás

Algunos padres (especialmente cuando tratan con gente radicalmente opuesta a la lactancia continuada) prefieren no discutir el asunto en absoluto, siendo agradable pero firme : “Es mi hij@  y no discuto con nadie mis decisiones acerca de su educación”.  Si continúan insistiendo, responde siempre con la misma frase (p.ej. “Eso es lo que funciona en tu familia”) hasta que se den cuenta de que no es un asunto de su incumbencia. […]

¿Qué ocurre si nada funciona?

[…] Expresa tu confianza y determinación en tus decisiones aunque intentes ser diplomática (bueno, también depende de con quién estés hablando…) […]