tratamiento intraparto del estreptococo beta agalactiae

Inma Marcos. Comadrona.
Alrededor de un 10 - 20% de embarazadas son portadoras del Estreptococo B Agalactiae (EBA), ya sea en tracto intestinal o genital. Entre el 2 y 4% de los bebés cuyas madres no han recibido tratamiento pueden contraer la enfermedad, y de ellos, en torno al 50% pueden fallecer. El 75% de los bebés afectados desarrollan la enfermedad durante las primeras 24 horas de vida, aunque en algunos casos puede aparecer varias semanas o meses más tarde. Existe mayor peligro de transmisión vertical del EBA cuando una madre portadora se encuentra en uno de los siguientes casos: haber tenido anteriormente un hijo que enfermó de EBA, fiebre al final del embarazo o intraparto, rotura de membranas superior a 18 horas antes del nacimiento y/o rotura de membranas antes de las 37 semanas. Por ello, los protocolos actuales de seguimiento del embarazo incluyen la búsqueda del estreptococo a todas las embarazadas cuando están en el octavo mes, entre las semanas 35 y 37 de gestación. La penicilina es muy efectiva para tratar el estreptococo, pero no está indicada antes del parto, pues se sabe que no previene la enfermedad por EBA en el recién nacido. Sólo se debe tratar de inmediato si se descubre el estreptococo en un urinocultivo.
El
tratamiento intraparto tiene como objetivo que el bebé, en el momento
de su nacimiento, disponga de altos niveles de penicilina en sangre para
combatir la bacteria. Para ello se administran 2 gr. de penicilina a la
madre al comienzo del parto, y cada cuatro horas 1 gr. hasta el nacimiento.
El tratamiento hospitalario siempre es endovenoso, y como asisto partos
en casa y no me parece adecuado colocar una vía de este tipo, busqué una
alternativa, pues mi hermana era portadora y yo la iba a asistir en casa.
Estuve preguntando a diversos profesionales que atienden partos en casa
y encontré las siguientes opciones:
— No hacer nada y seguimiento intensivo del bebé las primeras horas.
— Tratamientos homeopáticos de óvulos vaginales y en gránulos para tomar
junto con baños de asiento de tomillo y cola de caballo.
— Inyección de penicilina intramuscular al iniciar el parto.
— Administración de 1gr. de pantomicina oral cada 8 horas desde el inicio
del parto.
Probamos una semana el tratamiento homeopático y, tras repetir el cultivo,
los resultados volvieron a dar positivos.
No
me convencía ninguna de las otras opciones, así que investigando en Medlines
(Merenstein, G.B.; Todd, W.A.; Brown, G; Yost C.C. y Luzier, T: Groups
B-Hemolytic Streptococus, Obstet-Gynecol., 55, 315-318) con ayuda de un
amigo pediatra encontré un estudio científico en el que la conclusión
era que cuando se administran las mismas dosis de penicilina intraparto,
pero por vía oral en vez de endovenosa, al cabo de dos horas, en el torrente
sanguíneo de la madre hay la misma dosis de penicilina que cuando se ha
administrado vía endovenosa.
O sea, que el tratamiento de penicilina vía oral es seguro y efectivo
en el parto en casa. Lo único a tener en cuenta es que hay que empezar
pronto, en cuanto aparecen las primeras contracciones, para que al cabo
de dos horas, la penicilina llegue al torrente sanguíneo del bebé a través
de la placenta. El día que mi hermana se puso de parto tomó al inicio,
todavía en fase de pródromos, la primera dosis de 2 gr. de amoxicilina
oral (4 cápsulas de 500 mg.), y al cabo de 4 horas administramos 1 gr.
(2 cápsulas). Dos horas después, mi sobrino nació en una piscina que habíamos
montado en el comedor. Es obvio decir que es un niño precioso y sano que
no ha tenido ningún problema con el EBA.
Posteriormente he atendido otros partos de mujeres portadoras de EBA y he optado por informarles del tratamiento oral, han estado de acuerdo y se han tratado intraparto por este procedimiento.