Somos mamíferos
(Gemma Baulies, pediatra experta en lactancia materna)
"
A madre. Dar de mamar es la síntesis perfecta de mamar y amar. Porque la leche materna proporciona alimento, vacuna y antibiótico, pero también el apoyo emocional que el bebé necesita.
- ¿Ese
sabor a madre es siempre igual?
No. La leche materna va cambiando de composición: es más ligera
al principio de la tetada, de manera que sacia la sed, para, paulatinamente,
incrementar el nivel de nutrientes. La madre crea anticuerpos que transmite
al bebé y que lo protegen de cualquier proceso infeccioso en el
ambiente.
- ¡ Qué
biogenerosidad!
También con ella misma: la lactancia previene el cáncer de
ovario y mama, en lactancias prolongadas disminuye el riesgo futuro de fracturas
por osteoporosis y adelgaza.
- Eso va a interesar.
Pues es cierto. Consume calorías maternas disminuyendo la grasa acumulada
durante el embarazo [...]
- ¿El
tamaño del pecho sí importa?
No es un recipiente, por lo que no importa su tamaño, es un órgano
que se pone en funcionamiento por la succión del bebé y elabora
leche según las necesidades del niño.
- Un mecanismo
complejo.
Por eso ya en el embarazo, todo el cuerpo de la madre se prepara para la
lactancia y produce las hormonas necesarias: oxitocina y prolactina para
iniciar el proceso.
- No todas las
madres podrán lactar.
¡El 99% son capaces! Es más, se dan casos de madres que consiguen
dar de mamar a sus hijos adoptivos.
- ¿Cuánto
tiempo debe durar?
La OMS recomienda amamantar los seis primeros meses, pero el niño
dejará de mamar cuando esté emocionalmente preparado: algunos
a los nueve meses, otros a los cinco años: ambos casos son normales.
- Cuénteme
cómo lo hizo usted.
Yo no di de mamar a mi primer hijo, porque no sabía. Era estudiante
de pediatría y a mi segunda hija la amamanté hasta los cuatro
años. Un día entre ella y yo pactamos el fin de su lactancia.
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