Si tu hijo necesita una cesárea, pide que no os separen

 

"El bienestar de la madre debe ser una constante prioridad" Nathalie Charpak, El bebé canguro.


En una cesárea el corte de cordón se ha de realizar de forma inmediata para extraer la placenta y suturar la herida del útero. Sin embargo, pueden ser respetados los demás aspectos de la no separación. Un bebé nacido por cesárea puede ser puesto sobre su madre tan pronto como nace. Las rutinas que sean necesarias pueden ser realizadas cuando se encuentra sobre el pecho de su madre y se puede facilitar que se inicie tempranamente la lactancia. Con ello se cuida la salud emocional y física de madre y recién nacido, que después de un nacimiento traumático lo necesitan doblemente.
La lactancia también puede y debe iniciarse tempranamente. La cesárea no retrasa la subida de la leche, aunque un parto traumático o el fuerte estrés de pasar por una intervención puede llegar a afectar a la producción de prolactina, parece ser que la intervención quirúrgica no es el motivo del retraso en la subida de la leche. Las mujeres sometidas a cesárea necesitan apoyo emocional y físico.
Se recomienda colocar los electrodos para el control de constantes de la madre en la espalda de ésta para que el pecho quede libre para recibir a su bebé. Si la madre tiene los brazos libres podrá sostener con alguna ayuda a su recién nacido. La mujer necesitará ayuda para tener al bebé con ella mientras suturan la herida. Esta es otra importante función del padre; apoyar psicológicamente a la mujer, acompañarla durante el proceso y sujetar al recién nacido sobre el pecho de su madre.
Después de la cesárea es habitual llevar a la mujer a una sala de "reanimación" en la que rara vez entra un bebé. Es uno de los casos en los que se producen separaciones más prolongadas y con peores consecuencias emocionales y de salud para ambos. El tiempo de permanencia en la sala de reanimación varía ampliamente de un hospital a otro dependiendo de la organización interna, llegando a 24h de media en los casos más extremos.
Después de una cesárea es obligado hacer un seguimiento de la situación de salud de la madre, pero sin privarle del contacto con su hijo.
El seguimiento puede realizarse sin romper la unión madre-bebé, prestando un poco de apoyo físico y emocional.
En caso de una cesárea en la que se haya utilizado anestesia general es beneficioso que el padre inicie el contacto piel con piel con su hijo hasta que la madre despierte y pueda, con algo de ayuda sostener al bebé.
Si tu hijo necesita una cesárea, pide que no os separen.

(Extraído de la página "Que no os separen", de la Asociación El Parto es Nuestro).