Riesgos de no amamantar e inconvenientes de la alimentación con fórmulas infantiles

 

A.      Riesgos para el niño:

·         Aumento del riesgo de diversas enfermedades infecciosas, especialmente infecciones de los tractos respiratorio y digestivo, infecciones de oído, del tracto urinario y otras infecciones generales.

·         Aumento del riesgo de diversas enfermedades crónicas no infeccionas, especialmente relacionadas con alternaciones de los sistemas inmunológicos y digestivo (diabetes mellitus tipos I y II, alergias) pero también síndrome de muerte súbita infantil, hipertensión y algunas formas de cáncer (linfoma, leucemia, enfermedad de Hodgkin).

·         Aumento del riesgo de malnutrición, que incluye la malnutrición proteiconenergética que afecta a poblaciones de ingresos bajos y sobrepeso y obesidad en poblaciones de ingresos elevados y bajos, con las correspondientes consecuencias económicas y sociales en la salud y el desarrollo.

·         Aumento del riesgo de mala oclusión dental.

·         Aumento del riesgo de mortalidad neonatal e infatil en países de bajos ingresos y de mortalidad postneonatal en países de ingresos elevados.

·         Aumento del riesgo de hospitalización.

·         Resultados inferiores en el desarrollo cerebral  y en el resultado de las pruebas de rendimiento y evolución cognoscitivas.

 

B.      Riesgos para la madres:

·         Aumento del riesgo de  hemorragia postparto e involución uterina más lenta.

·         Reducción de los intervalos entre partos y aumento de las pérdidas de sangre menstrual.

·         Retraso en la recuperación posterior al embarazo.

·         Aumento del riesgo de cáncer de mama y ovario.

·         Aumento del riesgo de osteoporosis y fractura de huesos después de la menopausia.

 

C.      Inconvenientes de las fórmulas infantiles para las mujeres, familias y comunidades:

·         Coste superior de las fórmulas ( los productos listos para usas son más caros que las fórmulas infantiles deshidratadas).

·         Coste de la compra de biberones, tetinas, combustible, agua, productos y útiles de esterilización.

·         Más tiempo de preparación de la comida y, por tanto, menos tiempo para atender a hermanos/as y asuntos familiares.

·         Aumento del coste sanitario para la familia y para los servicios sociales y sanitarios.

·         Aumento del absentismo laboral de los padres.

·         Resultados negativos de balance alimentario nacional y pérdidas económicas significativas para el país.

·         Aumento del gasto de energía y de residuos, con las correspondientes consecuencias medioambientales