Episiotomía de rutina en países en desarrollo: Tiempo de cambiar una práctica peligrosa.

En los países en vías de desarrollo un número cada vez mayor de mujeres dan a luz en los hospitales. En Latinoamérica, los partos institucionales suman el 70% de todos los nacimientos, en Africa el 36%; y en los países en vías de desarrollo suman un total de, aproximadamente, el 40%.
Lo que se está volviendo notorio es que en algunos países, virtualmente todas las mujeres que dan a luz en el hospital tendrán un corte quirúrgico: con casi toda seguridad se les realizará una episiotomía (si no dan a luz por cesárea). Por ejemplo, Brasil tiene tasas de cesáreas mayores al 30%, y Argentina tiene tasas de episiotomías mayores al 80% para partos vaginales. Las preguntas acerca de las altas tasas de cesáreas comenzaron a plantearse hace tiempo, pero el uso innecesario de la episiotomía no ha sido ampliamente debatido
Los obstetras en el trópico continúan instruyendo a los profesionales de la salud para aplicar una política de "evitar desgarros - hacer episiotomía" de forma rutinaria. Pueden estar actuando de buena fe, pero la evidencia muestra que están equivocados. Intentar cortar de forma quirúrgica el periné de todas las mujeres que dan a luz vaginalmente no tiene beneficios demostrados para el neonato o la madre, pero causa dolor innecesario y efectos adversos psicológicos en la mujer. En casos extremos, hasta puede causar la muerte.
En Inglaterra, las episiotomías se realizaban en más de la mitad de las mujeres en 1980, cayendo al 37% en 1985. Los datos de 1994-5 indicaron una caída aún más importante, a cerca del 20%. Por ejemplo, en la Maternidad de Liverpool, en la primera mitad de 1997 se realizaron episiotomías en 16% de todos los nacimientos y en el 5% de los partos normales (J. Neilson, comunicación personal).
¿Es ésta la tendencia en los países más pobres del mundo? Hemos realizado una encuesta a diez parteras de Zambia, Malawi, Nigeria, Ghana, Kenia y Nepal que realizaban cursos en Liverpool. Nuestras encuestadas no habían considerado que la política de episiotomía rutinaria podría provocar más daño que beneficio, y encontraron que la revisión realizada por Carrolli et al. era enriquecedora.4
La mayoría indicó que los profesionales de la salud realizaban episiotomías rutinarias en primigrávidas para prevenir los desgarros perineales de tercer grado.
Algunas parteras informaron de que ciertas episiotomías eran realizadas para permitir a los estudiantes de medicina y de obstetricia practicar el procedimiento.
Pensamos documentar esta evidencia anecdótica de la alta tasa de episiotomías en los países en desarrollo, pero los datos son escasos. Una búsqueda sistemática en el Medline y un contacto con el Royal College of Midwives reveló muy pocos datos cuantitativos. Encontramos un estudio en Botswana según el cual, a una de cada tres madres con parto normal se les realiza una episiotomía. Otro estudio en Burkina Faso mostró que, en establecimientos de atención primaria, el 43% de las primigrávidas recibió una episiotomía en un sistema de salud que frecuentemente carecía de hilo de sutura y antibióticos. Lo que es particularmente preocupante es que cuando los recursos para el cuidado de la salud son escasos, es mucho más probable que la episiotomía implique complicaciones para la salud de las mujeres. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha tomado una posición clara en contra la episiotomía de rutina, tras analizar la mejor evidencia obtenida hasta el moment. Convencer a los obstetras puede ser más problemático. Aún es un tema ético importante para los doctores y también para las pacientes. En occidente el procedimiento es discutido generalmente con la mujer en la consulta perinatal. Según nuestra experiencia, en los países en desarrollo esto no sucede. Cuando el procedimiento es rutinario entonces se convierte en un procedimiento quirúrgico que se lleva a cabo sin el consentimiento de la mujer.

A Maduma-Butshe, Maternal and child manager. Organisation for Rural Programmes for Women, Khumalo, Bulawayo, Zimbabwe Adele Dyall, Formerly senior nursing officer. Keewatin Regional Health Board, Government of the Northwest Territories, Canada Paul Garner, Head. International Health Division, Liverpool School of Tropical Medicine, Liverpool L3 5QA
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