Política selectiva de episiotomía y riesgo de desgarro perineal

La episiotomía es el procedimiento quirúrgico más realizado en el mundo; se efectúa hasta en el 60% de todos los partos vaginales y hasta en el 90% de partos de pacientes primíparas.1,2 En nuestro medio, su práctica es generalizada, pues se lleva a cabo en el 87 al 90% de los partos de las mujeres nulíparas y en el 57 y al 70 % del total de los partos atendidos en instituciones hospitalarias.1,2
La episiotomía se ha utilizado en forma rutinaria alegando ventajas durante el parto como la disminución del trauma sobre el piso pélvico, la prevención de laceraciones severas del periné, la prevención de lesiones hipóxico isquémicas en el feto y por favorecer una restauración anatómica y fisiológica del periné.3
Sin embargo, los resultados de revisiones sistemáticas y de estudios aleatorizados que han evaluado los beneficios y riesgos de la episiotomía, han cuestionado su uso rutinario,4-6 y es así como en la actualidad esta práctica no cuenta con el soporte de la evidencia. Las conclusiones obtenidas, basadas en ensayos clínicos aleatorizados demuestran que la práctica rutinaria de la episiotomía, principalmente la mediana, no previno los desgarros vaginales,5-8 ni evitó la aparición de lesiones severas o daño del esfínter anal y por el contrario, sí favoreció la aparición de desgarros perineales leves y de lesiones que comprometen el esfínter y la mucosa rectal.5,9,10 Tampoco se encontró que la episiotomía disminuya el trauma sobre el piso pélvico, por lo que no contribuye a la prevención del cistocele ni del rectocele; tampoco ayuda a disminuir la relajación del piso pélvico. Por el contrario, múltiples estudios identifican este procedimiento como un factor de riesgo para desarrollar distopias genitales e incontinencia urinaria de esfuerzo;7,10 también puede retardar el reinicio de la actividad sexual.10-15
En cuanto a la duración del período expulsivo del parto, la episiotomía al parecer tampoco lo acorta en forma significativa ni modifica los resultados perinatales.16,17 Por el contrario, los estudios antes mencionados informaron un mayor riesgo de complicaciones tales como la extensión hasta el recto y aumento significativo del riesgo de laceraciones complicadas, infección, hemorragia posparto, hematomas, aparición de fístulas, celulitis y fascítis necrotizante, endometriosis perineal, aumento del dolor posparto y en ocasiones resultado anatómico insatisfactorio y dispareunia.5-15
Teniendo en cuenta que quienes laboran en el área de partos del Instituto Materno Infantil (IMI) son en su mayoría personas en entrenamiento, el presente estudio se realizó para evaluar el efecto de una intervención educativa, consistente en la difusión de la mejor evidencia disponible, sobre la frecuencia de aplicación de este procedimiento quirúrgico utilizado en la atención del parto y la presencia de desgarros perineales.
Conclusión: la aplicación de la política selectiva de episiotomía fue exitosa: disminuyó la frecuencia de episiotomía sin modificar significativamente el riesgo de desgarro perineal de nulíparas, disminuyó el riesgo de desgarros perineales en las multíparas durante el parto vaginal espontáneo y disminuyó la cantidad de suturas perineales posparto.

<span style="font-size:85%;"><strong>(Extractado de: “Política selectiva de episiotomía y riesgo de desgarro perineal en un hospital universitario”, Jorge Andrés Rubio, M.D. Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecología vol.56 no.2 Bogotá Apr./June 2005.)